Sabemos que el mundo fue creado hace miles de años, para que vivamos en armonía unos con otros en relación con todos los seres vivos, pero la ambición del hombre por generar riqueza, usando de una forma irracional e inconsciente los recursos naturales, ha puesto en riesgo el equilibrio del planeta y también en peligro de extinción a la misma especie humana.

Por otro lado, el incremento de la población en los últimos años ha permitido que se generen actividades de consumo masivo de todos los recursos naturales de una forma titánica, es decir; la pesca sin control y clandestina, la deforestación, la contaminación de las aguas y los océanos han permito acidificación de los mares, logrando causar  la desaparición de cientos de especies que habitaban en las aguas, también  el uso exagerado de los combustibles fósiles por las industrias transnacionales y nacionales han hecho del planeta un lugar casi inhabitable para todos los seres vivos y en especial,  los más pobres, que al final son los que sufren las consecuencias de la madre naturaleza; desde otra perspectiva la tierra también está considerada entre los más pobres por el daño irreparable que le estamos ocasionando.

 Y es que todos estos desajustes se dan, por la falta de humanidad, ignorancia, y ambición de poder económico y conciencia con nuestra casa común la tierra, terminan en desastres naturales como; terremotos, tormentas y geo tormentas, sequias prolongadas, tsunamis devastadores, oleadas de calor que sobre pasan los 38 cº y se vuelven mortales, oleadas de fríos nunca antes vistas, deterioro de la capa de ozono por el incremento de los gases de efecto invernadero; según investigadores y científicos de las Naciones Unidas, en los últimos diez años el Antártida ha logrado un incremento de sus mares debido al  derretimiento de sus capas de hielo, todos estos daños considerables, se han generado a partir de una ideología de poder económica de las grandes potencias mundiales y de una falta de cultura social y educación ecológica en los sistemas educativos y en las familias. No es posible que el modelo económico que maneja el planeta este presuponiendo la destrucción de nuestro planeta tierra y junto con ella todos los que habitamos en ella.

Por estas razones debemos de saber, que el planeta no es un lugar a visitar, ni una foto postal para enviar, es nuestra casa y lo que le haces al planeta, nos lo hacemos a nosotros mismos, por eso debemos de comenzar a realizar acciones  inmediatas, las cuales permita ayudar a contrarrestar los efectos del calentamiento global y todas sus consecuencias que terminan en desastres naturales; antes que sea demasiado tarde y no podamos ver crecer a nuestros hijos, a los hijos de nuestros hijos, a nuestros nietos, ver sonreír a nuestros amigos y vecinos, ver crecer las  flores, ver los atardeceres, las estrellas, bañar bajo la lluvia, ver figuras y dibujos en las nubes, ya no podremos dormir, ni tampoco despertar, sabes porque; porque simplemente ya no habrá planeta.

Somos aproximadamente 7.500 millones de habitantes dentro de muy poco seremos 8.000 mil millones y si hacemos pequeñas acciones individuales en cada hogar, en cada espacio donde nos encontremos, podremos ayudar a recuperar el equilibrio del planeta, realizando acciones como:

  • Informar a nuestros destinatarios sobre daño que le hemos causado al planeta mediante talleres y capacitaciones y esa información la apliquen en sus hogares.
  • Educar a las familias mediante conferencias y charlas sobre la importancia de reciclar.
  • Cerrar grifos y no desperdiciar agua.
  • Mantener limpios los centros de referencias.
  • Clasificar la basura de acuerdo a su utilidad.
  • Crear espacios verdes en los centros salesianos del País.
  • Sembrar árboles y reforestar los lugares desérticos.
  • Apagar las luces a tiempo tratar de utilizar menos los aparatos que consumen energía.
  • Sacar la basura en los horarios que corresponden.
  • Evitar usar aerosoles contaminantes.
  • Evitar la contaminación visual.
  • Evitar quemar la basura.
  • Crear comisiones que trabajen de forma permanente en proyectos ecológicos.
  • Crear viveros en todos los centros Salesianos para reforestar.
  • Buscar alianzas estratégicas para que seamos asesorados de forma técnica con el fin de saber qué hacer y ayudar de mejor manera a la regeneración del planeta.

Es de vital importancia saber que la suma total de estas pequeñas acciones inmediatas entre todos será de mucha importancia para la humanidad, no es necesario esperar que los gobiernos de turnos, comiencen una campaña; porque no se trata de campaña política, se trata de ayudar a salvar la casa donde vivimos todos la cual es nuestro planeta, porque de no hacerlo para el 2030 y 2050 se comenzara a usar un término llamado “MIGRACIÓN CLIMATICA” según los científicos del Departamento de Investigación de la ONU.

Será de gran importancia involucrar a todas las comunidades educativas salesianas del país, para general una cultura de cambio en la mentalidad y en la forma de apreciar el planeta, mediante charlas o foros de educación ambiental.

Ricardo Betancourt Chila