Los niños y adolescentes del Consejo Estudiantil de la escuela P. Antonio Amador por cuarto año consecutivo responden al desafío que el Papa Francisco hace en la Jornada Mundial por los pobres.

Para este año, a pesar de las dificultades; nuestros líderes, organizaron el proyecto de construcción de la casita para Alfredo Yance que vive en Durán. Su anterior casita, cada invierno se inundaba y con ello se destruían: juguetes, ropa, comida, muebles, cuadernos y libros.

Alfredo Yance de 12 años de edad e hijo mayor, es un excelente estudiante del 7mo año de educación básica. Tiene tres hermanitos, su madre para sacar adelante a sus hijos, tiene un trabajo ocasional de lavandera.

Ante esta situación, en diciembre del 2020, el Consejo Estudiantil decide emprender el proyecto, contando con el apoyo de las autoridades y protección de María Auxiliadora, madre de los tiempos difíciles y casos imposibles. Amigos de la obra y Familia Salesiana respondieron enseguida con materiales y dinero. Unos con arena, otros con piedras; las señoras de la cocina e instructores colaboran con el reciclaje para sacar recursos. Todos suman para construir el sueño de la familia de Alfredo.

En la primera semana de enero, el Padre Joaquín Folque, sdb bendijo la primera piedra y con ella a los entusiastas estudiantes, educadores, voluntarios, bienhechores y salesianos que sumaron esfuerzos en las mingas. Esta actividad consistía en cargar y descargar materiales, pasar ladrillos, parar paredes, mezclar el cemento, preparar el refrigerio, colaborar con la instalación eléctrica, armar ventanas, puertas, el techo, llevar voluntarios, retirar donaciones, fundir el piso y muchas cosas más. En fin hay trabajo para todos.

Esta casa ha generado solidaridad compartida desde las posibilidades y potencialidades de cada persona, aprendizajes prácticos de construcción y lo más importante, el valor del trabajo cooperativo. Definitivamente una forma evangélica de construir un país desde la “Política del Padre Nuestro”, como decía Don Bosco.

Nos queda pendiente sacar el cerramiento provisional, instalación de cocina, puertas, mesones, baño y poner piedra en el patio para soñar con la bendición en los primeros días de febrero. Si quieres ser parte de este sueño o de otros sueños ponte en contacto con nosotros en el Proyecto Salesiano en la ciudad de Guayaquil (casadonbosco@proyectosalesiano.org.ec – 098 057 7100).

El Consejo estudiantil y todos quienes hacemos la Escuela Antonio Amador nos sentimos felices de poner nuestras manos al servicio de Dios, para mejorar las condiciones de vida de las familias de nuestros #Preferidos.

Rubén Palacios, Sc
Responsable de seguimiento de la escuela Antonio Amador.